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sábado, 15 de enero de 2011

Cuando se despide con un te quiero, es más que la palabra.
Mis ojos se iluminan en la oscuridad de la habitación.
Al colgar el teléfono tras su cariño es todo distinto. Cuando me habla sé volar, cuando cuelga todo termina.
Mientras tanto le sigo sus bromas y pienso en que si las hace es porque le importo. Si su sonrisa tras el móvil aparece, será por algo.
Quizás me quieras

3 comentarios:

  1. Las fotos de tu blog son geniales, muy bonito lo que escribes,te sigo.
    ¿me sigues? http://evamargullon.blogspot.com/
    Un besazo ;)

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